Porque en algún extraño momento de la vida, te perdi.. Si, perdi a esa niña tan alegre, comprensiva, chistosa, amorosa, llorona, expresiva... Me perdi. Yo PERDÍ.
En el juego más cruel que jugue... en el que nunca pedí jugar. Pero tenía que hacerlo. Y supongo que no tenía un As bajo la manga, y en el mazo de cartas, nunca había salido algo que pudiera ayudarme a ganar. Porque en ese momento del juego, me vi sola, sin nada ni nadie que se atreviera a interponerse... Era yo contra el destino y todos obervandome en la barra.
He hice mi jugada, sabiendo perfectamente lo que me esperaba... por que al verlo a los ojos lo supe. Y de un solo mordisco, me lo arrebataste todo.. Mis ganas de reir, de compartir, hasta las de llorar.
Me vi en el suelo, todos miraban... sin saber que demonios hacer.
Después paso el tiempo, todos esos que miraron... notaron el cambio, pero ninguno se atrevio a preguntar, quizá por miedo... Y como no sabian que mierda me pasaba, solo se limitaron a mirar.
Cuando lo conocí, supe que con él seria diferente... paso el tiempo y las cirscuntancias nos acercaron.
Volví al juego, por que supe que él me apoyaría... Encontrando en mi alguien de quien ni si quiera sabia. Me encontró. Y en mi turno de jugar no tuve miedo, al contrario... sentía la exitación, esa de deseos de querer ganar, tenia ganas de jugar. De seguir... no porque me importara el mañana, si no porque disfrutaba el juego, disfruto la vida, el AHORA.
Con cada revuelta, aparecieron mejores cartas a mi favor.
Y hoy a pesar de que se que al final, me tocara morir... no creo que eso signifique perder, por que no tengo uno, si no los todos Ases detras de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario